Haití

Huracán Matthew en Haití: tratar el cólera en medio de la nada

Fecha: 
Jue, 13/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 13/10/2016 a las 22:14 |
Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití
Siete horas en carretera, o más bien en un sendero pedregoso, hacen que una agradezca tener una espalda y un estómago bastante fuertes.
 
A lo largo del camino hacia la ciudad de Pestel, una de las áreas en las que un aumento significativo de los casos de diarrea se ha registrado en la última semana, vemos casas destruidas y árboles derribados. También podemos ver a la gente frente a lo que queda de sus casas, desamparados. Algunos todavía aturdidos, otros muy ocupados tratando de poner orden en el caos.
 
El objetivo de nuestra visita a Pestel, junto con la ONG Acted (uno de los principales aliados de UNICEF en la respuesta al cólera en la región del Grand Anse) es seguir a un equipo de respuesta rápida.
 
Estos equipos están trabajando en todas las regiones del país - incluyendo los lugares más afectados por el huracán. Ellos son parte de la estrategia del Gobierno y de UNICEF para eliminar el cólera de Haití. Su tarea consiste en investigar cada caso que se registra, y establecer un gran cordón sanitario alrededor de la familia afectada para evitar la propagación de la enfermedad.
 

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: 1 DE CADA 3 ENFERMOS DE CÓLERA ES UN NIÑO

Hace 3 semanas - en una vida antes del huracán Matthew - se puso en marcha el plan para eliminar el cólera de Haití a medio plazo. Cuenta con tres pilares: coordinación y apoyo en el proceso de toma de decisiones, acceso a la salud y la lucha contra la transmisión del cólera. UNICEF participa en estas 3 áreas y por eso nos hemos unido a los equipos de respuesta rápida que en Pestel están trabajando duro en la atención y la prevención.
 
El cólera era un problema importante antes del Matthew, y lo es aún más tras su paso. Y lo peor es que 1 de cada 3 enfermos de cólera es un niño.
 
Hubo 3 casos sospechosos entre julio y la llegada del Matthew y 9 desde entonces. Varias personas pueden haber muerto. La investigación está en marcha para confirmar si estos casos de diarrea están relacionados con el cólera, o responden a otra causa. Sin embargo - sea por el cólera o no, los niños pueden morir a causa de la diarrea. Una persona con desnutrición, en particular, un niño que aún está creciendo, no aguanta mucho tiempo una vez que se agotan sus reservas. Para los niños, el impacto es un doble desastre. Incluso si sobreviven, las consecuencias en sus capacidades físicas e intelectuales durararán para siempre. Si sobreviven...
 
De hecho, el huracán ha creado unas condiciones excepcionales para la propagación de la enfermedad. El acceso a agua potable destruido, la falta de saneamiento, el movimiento y la concentración de personas en los campamentos crean un ambiente propicio para que estalle una epidemia. El agua es una de las causas principales del contagio y desde UNICEF estamos trabajando sin descanso con el Gobierno y varios aliados para restablecer el acceso al agua potable en las zonas más afectadas.
 
"Un médico en mi comunidad repartió pastillas potibilizadoras de agua poco después del huracán", explica Noel, uno de los pacientes en el centro de tratamiento de cólera de Pestel. Sin un sistema de agua que funcione, muchas personas se ven obligadas a utilizar agua de lluvia, lo que puede ser muy peligroso. Noel perdió su casa como tantos otros.
 
Elia, la madre de una niña en la cuna vecina también sospecha que su hija enfermó a causa del agua contaminada. "¿Pero qué puedo hacer," dice. "Yo ni siquiera tengo dinero para comprar alimentos, ¿cómo puedo comprar pastillas potabilizoras?"
 
Tardó 3 horas en moto en llegar al centro con su hija. "Kay kraze, tout kraze kraze" ("Nuestra casa está destruida, totalmente destruida").
 

CÓLERA EN HAITÍ: "NO HE COMIDO DESDE EL HURACÁN"

La falta de alimentos está en la mente de todo el mundo: "No he comido desde el huracán", dice Noel. "La catástrofe destruyó todos mis cultivos."
 
El huracán Matthew coincidió con la temporada de cosecha y destruyó grandes cantidades de terreno agrícola. Los árboles frutales de chadec (pomelo local) y aguacate, que vemos desde el coche, están destrozados, caídos y rodeados de frutas en lenta descomposición. Para las familias de las zonas remotas, estas frutas eran todo lo que tenían para sobrevivir y ahora todo se ha ido.
 
"Somos un poco pesimistas", dice el doctor Philip Cedec de 50 años. Él y una enfermera son los únicos 2 miembros del personal, tanto en el centro de salud de Pestel como en el centro de tratamiento de cólera adyacente.
 
"Ya antes del huracán era difícil. Ahora será más difícil. Las personas van a pagar las consecuencias. Habrá hambre en Pestel", nos dice un preocupado doctor Cedec, que estudió en México aunque decidió regresar a Haití, a su ciudad natal, que ahora es el centro de la nada.
 

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: LOS NIÑOS NO PUEDEN VOLVER A CLASE

El doctor comenzó su educación en la escuela primaria Pestel, que está al lado del centro de salud. El huracán Matthew arrancó el techo de la escuela, inundó todo el edificio y destrozó el mobiliario. Los estudiantes tenían que volver ayer a la escuela por la reinauguración del curso escolar, pero fue imposible. Ahora buscamos una alternativa hasta que el edificio se reconstruya para que los niños no se pierda en su educación.
 
Hablando con Noel, Elia y el doctor Cedec y visitando decenas de aldeas similares a Pestel las necesidades parecen abrumadoras. Tenemos que hacer mucho más, y la única manera es comenzar ya. Para UNICEF, esto significa llevar ya agua potable y saneamiento - especialmente a los refugios de emergencia en los que muchas personas se encuentran hacinadas. También significa ayudar a que los niños vuelvan a la escuela cuanto antes.
 
Como dirían en criollo "Nap Vanse!" (¡Vamos a por ello!)
 
Post de Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití

 

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Haití es más que Matthew

Fecha: 
Jue, 13/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 13/10/2016 a las 21:51 |
Diana Valcárcel, directora de comunicación de UNICEF Comité Español

Hace un par de días, chequeando mi Facebook, vi que una amiga mía haitiana ponía en su estado: "Por favor, a todos los medios de comunicación que estáis informando sobre Haití, os rogamos no empecéis todas vuestras crónicas con 'Haití, el país más pobre del hemisferio occidental'. Haití es mucho más que eso".

Cuánta razón tenía mi amiga Gina y cuánto le agradecí el comentario.

Dos días después, he llegado a Haití. Estamos en Les Cayes, una de las zonas más castigadas por el huracán Matthew. De camino hacia acá, hemos visto el famoso puente de la carretera principal que se desmoronó y que ha retrasado la entrega de la ayuda humanitaria. En La Digue, que es como se llama el río y sus alrededores, el huracán se ha llevado por delante prácticamente todo.

Merlin, con su hijo Betsael en brazos, nos ha enseñado el interior de su casa: puro barro y nada más. Maxo, de 32 años se situaba de pie junto a su familia en el lugar donde estaba su casa de la que no queda ni rastro. "El huracán se lo ha llevado todo". Alrededor, destrucción y lodo por todas partes. Les pregunto si tienen acceso a agua potable y me dicen que aún están esperando. En UNICEF estamos trabajando en ello con la máxima urgencia, pues nuestro empeño y nuestra lucha, junto con todas las organizaciones aquí presentes y con el gobierno, es frenar ese maldito fantasma del cólera.

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: TRABAJEMOS POR DAR SOLUCIONES A MEDIO Y LARGO PLAZO

Durante las 6 horas de camino de Puerto Príncipe a Les Cayes, he podido disfrutar de lo bello que es Haití. Sí, es posible que nunca lo hayáis oído. Es posible que solo sepáis que en Haití hay terremotos y huracanes. Haití es más que Matthew, más que el terremoto de 2010 y conviene que también se hable de ello.

Como comunicadora de UNICEF doy muchas vueltas a cómo trasladar tantas situaciones complejas en las que se ven envueltos los niños en el mundo. Me pongo en vuestro lugar mientras veo las noticias y pienso que debéis estar muy cansados de oír tantos dramas. Yo a veces también. Me pesa el sufrimiento de los niños y me siento impotente. Pero yo tengo la fortuna (aunque a algunos os parezca duro) de estar sobre el terreno, hablar con la gente, jugar con los niños aunque sea entre los escombros y eso da una perspectiva totalmente diferente

"¿Otra vez Haití?" Comentaba la gente estos días en España. "Qué horror, no levantan cabeza". Pues sí, señores, no levantan cabeza porque hay lugares del mundo en los que la naturaleza se pone muy furiosa y porque existe un profundo problema de desigualdad. No es "otra vez Haití", es "trabajemos por dar soluciones a medio y largo plazo". Acabemos con las estructuras férreas de inequidad que hay en tantos países.

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: llegamos al último niño

Entretanto, hay cosas tremendamente urgentes como parar el cólera, reconstruir las escuelas y proteger a los niños. En UNICEF estamos sobre el terreno priorizando el acceso al agua potable y saneamiento y poniendo en marcha nuestros mecanismos de protección. Aunque parezca increíble, las emergencias son un caldo de cultivo para los abusos o el tráfico infantil. 

A pesar del cansancio que puedan sentir algunas personas y los aprietos económicos de tantas familias, la sociedad española (donantes particulares, empresas y administraciones públicas) se están volcando con el pueblo haitiano y con UNICEF, porque sabe que llegamos al último niño en necesidad.

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: DEDICADOS EN CUERPO Y ALMA A ESTE PAÍS

Llevamos 8 días dedicados en cuerpo y alma a Haití y no dejaremos de hacerlo. Porque queremos que el mundo sepa que, además de Matthew y otros fenómenos naturales, Haití es una belleza de país, es exportador de textiles y de mangos, tiene una tradición musical espectacular y su gente es encantadora. El día que lo visitéis querréis volver muchas veces. Yo estuve por primera vez tras el terremoto de 2010 y he regresado 5 veces más. Y me consta que no soy la única. 

Haití es más, mucho más. 

Si quieres apoyarnos en esta emergencia, infórmate de lo que estamos haciendo, síguenos en redes sociales y si puedes, haz un donativo para ayudar a los niños y familias damnificados por el huracán Matthew.

Apoyemos con nuestro pequeño granito de arena para que se descubra la otra cara de Haití. También puedes enviar un SMS con la palabra UNICEF al 38080. Estarás enviando 4 euros de ayuda a Haití. Aquí, es mucho.

Post por Diana Valcárcel, directora de comunicación de UNICEF Comité Español
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Huracán Matthew: la noche antes

Fecha: 
Lun, 03/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 04/10/2016 a las 22:29 |
Post de Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití

Es en una situación de emergencia cuando una se da cuenta de lo realmente global y especializado que es el trabajo de UNICEF.

Durante las últimas 48 horas esperando la llegada del huracán Matthew he recibido correos electrónicos y llamadas de compañeros en la sede, en las oficinas regionales y en Ginebra. Todos ellos están preparados para apoyar a los niños de Haití, ahora y tras el paso del huracán. Te das cuenta de que somos como una familia gigante con ramas en todo el mundo, que busca dar sombra y frutos a los niños que lo necesitan.

De hecho, la espera por el huracán Matthew continúa. Su progreso se ha ralentizado, y ahora se espera que el impacto total sobre Haití se sienta mañana por la noche. Por el momento, en Puerto Príncipe la calma reina literalmente antes de la tormenta.

Es un tanto surrealista ver a los niños jugar al fútbol y a la gente ir a lo suyo como de costumbre, mientras que las noticias en las redes y en Internet dibujan escenarios apocalípticos para mañana y los días posteriores. ¿Te imaginas ver a un camión que acelera en dirección a un mercado lleno de gente? Así, más o menos, es observar cómo se desarrolla la situación mientras Matthew se abre camino hacia Haití.

Los rumores sobre el impacto ya han aflorado. Van desde los relatos de supuestos testigos sobre la "destrucción total de Les Cayes y Jeremy" a las actualizaciones más moderadas sobre el viento y las fuertes lluvias. Todo se puede encontrar en Twitter.

Según nuestros aliados sobre el terreno, y con la información recibida de la Unidad de Protección Civil del Gobierno, no se ha producido ningún daño importante hasta el momento. Eso sí, la situación se monitoriza de cerca, con el fin de garantizar que se pueda actuar de inmediato y responder a las necesidades que surjan.

HURACÁN MATTHEW: PRIMERA VÍCTIMA MORTAL 

Un pescador murió esta mañana. A pesar de las advertencias, salió para alimentar a su familia y no regresó del tempestuoso mar.

El Gobierno ha abierto 234 refugios de emergencia en todo el país para dar cobijo a quienes podrían perder lo poco que poseen. Y desde UNICEF hemos preposicionado suministros que les proporcionen lo básico.

Desde hoy todas las escuelas están cerradas, al igual que el aeropuerto. Hasta el miércoles Haití está bloqueado, aislado del mundo. Por eso, en la oficina de UNICEF en Haití se ha puesto en marcha un equipo de gestión de crisis que operará durante los próximos días, sin importar las circunstancias.

Vamos a tratar de garantizar un flujo continuo de información a los compañeros de UNICEF en todo el mundo y a los medios de comunicación. También hemos preparado el despliegue de personal sobre el terreno una vez que Matthew haya pasado y vuelvan a a abrirse las carreteras.

Tenemos dos camiones preparados con suministros de emergencia y el miércoles tres compañeros tienen previsto viajar a las zonas más afectadas a lo largo de la costa en dirección a Jeremy, que se encuentra en el extremo oeste de Haití. Junto al personal de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), harán una evaluación rápida de las necesidades para averiguar cuántos niños están afectados y cuáles son sus necesidades primarias.

Por favor, mantened a los niños de Haití en vuestros pensamientos. Sus familias tienen el valor para protegerlos, y tenemos que hacer todo lo posible para apoyarlos.

Gracias mesi anpil (gracias en criollo haitiano) 

Post de Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití

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Huracán Matthew: en máxima alerta

Fecha: 
Lun, 03/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 04/10/2016 a las 13:17 |
Cornelia Walther, directora de comunicación de UNICEF Haití

Ahora mismo me encuentro en Puerto Príncipe, Haití, esperando. Igual que 10 millones de niños, mujeres y hombres. El huracán Matthew se dirige hacia nosotros y no pinta muy bien. Es uno de los huracanes más fuertes en la historia reciente del Atlántico. Y parece que va a aterrizar con toda su fuerza en el sur de Haití.

Presiento que vamos a necesitar una respuesta enorme.

Haití no se merece esto, sobre todo después de todo el trabajo de reconstrucción tras el devastador terremoto de 2010.

En un país donde menos de 1 de cada 5 personas en las zonas rurales tienen acceso a saneamiento mejorado y donde alrededor del 40% bebe de fuentes de agua desprotegidas, se teme que el huracán empeore un panorama ya de por sí oscuro para los niños.

HURACÁN MATTHEW: ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO DESDE UNICEF?

En los últimos días, desde UNICEF hemos estado trabajando frenéticamente, codo con codo con el Gobierno y la comunidad humanitaria, para preparar el país frente al huracán Matthew:

  • Hemos recorrido las calles para pedir a la población que preparen material de emergencia, protejan sus casas y difundan el mensaje.
  • Hemos preparado suministros esenciales para distribuir a 10.000 personas si fuera necesario.
  • El agua potable está lo primero en la lista de prioridades. Hemos distribuido bidones de agua y pastillas potabilizadoras a diferentes regiones del país.

Hace 50 años, el 29 de septiembre de 1966, el huracán Inés golpeó Haití. Como Matthew, se trataba de un huracán de categoría 4 con vientos de hasta 250 kilómetros por hora. Inés dejó cerca de 1.000 muertosmiles de heridos y más de 60.000 personas sin hogar. Entonces los daños ascendieron a 20 millones de dólares. Esta vez podría ser peor.

HURACÁN MATTHEW: EL 60% DE LOS HAITIANOS VIVEN CON MENOS DE 1,25 DÓLARES DIARIOS

El 60% de la población en Haití vive con menos de 1,25 dólares al día. Muchos niños y sus familias están viviendo en casas que apenas pueden soportar las fuertes lluvias. Mientras escucho cómo el viento se intensifica fuera, mis pensamientos están con esas familias que sienten cómo tiemblan sus paredes

Es triste escribir esto mientras nos dirigimos a una situación que podría causar sufrimiento a miles de niños y no podemos hacer nada para evitarlo. Lo único que podemos hacer es estar preparados para responder una vez conozcamos el nivel de devastación que causará la tormenta

Si quieres, tú puedes ayudarnos a preparanos frente al huracán Matthew y otras catástrofes naturales.

Post por Cornelia Walther, directora de comunicación de UNICEF Haití

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Haití mira al futuro

Fecha: 
Mar, 24/05/2011 (Todo el día)
Actualizado el 25/05/2011 a las 13:37 |
Paloma Escudero, Directora Ejecutiva de UNICEF España

Por Paloma Escudero, Directora Ejecutiva de UNICEF España

Estoy en Puerto Príncipe con un equipo de RTVE para que, todos juntos, podamos conseguir que, como dice Forges, no nos olvidemos de Haití. Cruz Roja, UNICEF y la AECID les acompañamos en esta aventura, con un gran interés por que conozcan a ONGs locales con las que trabajamos; a los jóvenes y los niños haitianos, con sus sueños y su día a día; y a los profesionales de la acción humanitaria que llevan más de quince meses haciendo auténticos milagros para garantizar la vuelta al cole, el acceso al agua o la vacunación de casi dos millones de niños.
 

Llevo 24 horas en el país y hay cosas que saltan a primera vista. Hemos pasado de la fase de asistencia inmediata para salvar vidas y garantizar condiciones mínimas de salud e higiene, a la fase de recuperación de sistemas y servicios básicos para la población. Las calles, las tiendas, las escuelas, van recuperando su ritmo de vida. Entre otras muchas acciones, UNICEF ha construido escuelas semi-permanentes, con sistemas antisísmicos y con una durabilidad de 25-30 años

Los haitianos son los protagonistas de su recuperación, mucho héroe anónimo, como los médicos que ayer conocí en el hospital pediátrico, afectado por el terremoto pero que no ha dejado de salvar a docenas de niños de la desnutrición en tiendas de campaña. La buena noticia es que en mayo estrenan un edificio para que los bebés puedan ser tratados, para que sus madres los acompañen y con área de juegos adaptada a los tratamientos que necesitan.

No nos olvidemos de Haití ahora que empieza a levantar la mirada sobre los escombros. Hay muchas cosas que no pueden ir más rápido, pero van para adelante y el esfuerzo no cesa, ni en intensidad ni en constancia.

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Haití: Un año, tres meses y trece días después

Fecha: 
Lun, 25/04/2011 (Todo el día)
Actualizado el 29/04/2011 a las 12:22 |
Diana Valcárcel, Coordinadora de Proyectos de Comunicación de UNICEF España

Por Diana Valcárcel, Coordinadora de Proyectos de Comunicación de UNICEF España

Campamento de desplazados de Aviation Camp, Puerto Príncipe, diez de la mañana y un hervidero de actividad invade el espacio: mujeres con bidones de agua en sus cabezas, niños correteando de un lado a otro, madres peinando a sus hijos, jóvenes charlando en pandillas. 

Estamos rodeados de esqueletos de antiguos helicópteros en este campamento que en el pasado servía de aeropuerto para vuelos internos. Hoy en día acoge a más de 10.000 habitantes que desde el terremoto del 12 de enero de 2010 se trasladaron a este lugar en busca de refugio tras perder sus hogares.

Como es temporada de lluvias,  me detengo a mirar esos habitáculos hechos de plásticos, palos y algo de cartón, un poco de uralita otras veces, y pienso en el diluvio de la noche anterior… Mientras escribo estas líneas cae de nuevo una fortísima lluvia tropical y pienso otra vez en su lucha diaria contra los elementos.
 
Rothline Josel, de 28 años, está con su bebé Sainirlson, de ocho meses, en la cola del centro de nutrición que la Fundación para el Desarrollo de la Familia Haitiana (FONDEFH, en sus siglas en francés) dirige con el apoyo de UNICEF. “Vine a vivir a este campamento después del terremoto.  Al centro vengo desde que estoy embarazada. Mi hijo está bien, come bien, aquí le han vacunado de todo lo necesario”, asegura.
 
Rothline, que tiene otros dos hijos, sueña en voz alta sobre su futuro: “Me gustaría que cambiaran las cosas porque estamos viviendo en una situación muy mala. En las tiendas de campaña hace mucho calor, por el cambio de temperatura al salir, y los niños cogen fiebre. Están siempre enfermos”.  A mi pregunta de si ve que ha habido mejoras un año, tres meses y trece días después del terremoto, afirma: “Sí, han cambiado algunas cosas, este centro da mejores servicios y hay más seguridad en los campamentos”.
 
Se perciben algunos cambios en la capital de Haití: hay menos escombros, algunas casas se están reconstruyendo y el número de habitantes en los campamentos de desplazados ha disminuido (de 1,2 millones a 680.000). No obstante, los desplazados no siempre se han ido por motivos positivos. Muchos lo han hecho por las malas condiciones, por el impacto del clima, por la inseguridad o por desalojo. Lo que es obvio es que hay una tarea ingente por delante.
 
Hay algo que no deja de impactarme: la resistencia de los haitianos y su ánimo. Se ha hablado mucho de esto y es cierto, lo comprobé conversando con muchos de ellos. “Sí, nuestra vida es dura, pero tenemos ánimo e ilusión de que las cosas cambien”, decían. Cambios que desde UNICEF están orientados a mejorar la vida de los más de cuatro millones de niños haitianos, el futuro sobre el que este país caribeño ha de asentar sólidos cimientos.
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Haití, 34 segundos después. Exposición de fotografías en CaixaForum Barcelona

Fecha: 
Jue, 31/03/2011 (Todo el día)
Actualizado el 12/04/2011 a las 11:47 |
UNICEF España

Laia Ruich y Ruiz, Responsable Comunicación UNICEF Comité Cataluña

El 12 de enero de 2010, en Haití la tierra tembló durante 34 segundos.  Estos dos dígitos, 34, son el punto de partida de una exposición que se podrá visitar hasta el 12 de junio en CaixaForum de Barcelona

La exposición busca mostrar el esfuerzo, la solidaridad y el espíritu de superación de la población haitiana ante un desastre en el que murieron 220.000 personas, y en el que más de dos millones de personas, la mitad niños, perdieron sus hogares.

La exposición Haití, 34 segundos después de la Obra Social Fundació “La Caixa” cuenta con la emisión de un documental de Oriol Gispert, y con la muestra de fotografías de Emilio Morenatti y Marta Ramoneda, fotógrafa freelance que trabaja en muchas ocasiones para UNICEF.

A través de ellas se muestra la devastación provocada por el seísmo; la desesperación y las dificultades en el proceso de reconstrucción. Pero también hay imágenes de esperanza; del trabajo inmediato de la ayuda internacional, y de cómo los niños sonríen, aprenden, juegan y crecen en medio del desastre.

En el itinerario fotográfico de la exposición también están expuestas cinco fotografías de 5 organizaciones que trabajaron en Haití: Médicos Sin Fronteras, Intermón Oxfam, Cruz Roja, Cáritas y UNICEF.

Las cinco organizaciones recibieron por parte de la Obra Social Fundació “La Caixa” una aportación de 100.000 euros cada una. En el caso de UNICEF, se destinaron suministros y rehabilitación de sistemas de agua y saneamiento en Haití.

La inauguración, que contó con la presencia de Su Alteza Real la Infanta Doña Cristina de Borbón, se inició con la conferencia No nos olvidamos de Haití que reflexionó sobre la cobertura informativa que se hizo sobre el terremoto en Haití y la implicación en los medios de comunicación en las emergencias.

La exposición puede visitarse hasta el 12 de junio de 2011 en el CaixaForum de Barcelona, y posteriormente también se podrá visitar en CaixaForum Madrid.

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La lucha para prevenir el cólera en Haití

Fecha: 
Vie, 18/02/2011 (Todo el día)
Actualizado el 11/04/2011 a las 11:01 |
UNICEF España

Por Virginia Pérez, Especialista en Protección de la Infancia La semana pasada recibí un email de el director de una de nuestras contrapartes, un estudiante universitario de 26 años, decía algo así: “los niños y sus padres confían en mí y hago lo posible por no decepcionarles.

Por Virginia Pérez, Especialista en Protección de la Infancia La semana pasada recibí un email de el director de una de nuestras contrapartes, un estudiante universitario de 26 años, decía algo así: “los niños y sus padres confían en mí y hago lo posible por no decepcionarles. Como director de la ONG, trabajo todos los días por un cambio a mejor en Haití, tengo fe en un futuro mejor para los niños y jóvenes vulnerables de mi país”. La motivación de Maxcen es la misma que la de miles de jóvenes y menos jóvenes que se movilizaron rápidamente para educar y sensibilizar sobre el cólera. Desde octubre las ONG haitianas contrapartes de UNICEF han trabajado sin descanso para que más de 300.000 niños sepan cómo prevenir el cólera, o qué hacer en caso de contagio. A través del juego, de canciones, teatro o mímica los niños han aprendido a lavarse las manos con jabón, beber solo agua tratada y prestar mucha atención a lo que comen. Los niños y jóvenes han regresado a sus casas explicando a sus padres lo aprendido, y se han asegurado, además, de que también los adultos ponen en práctica los consejos recibidos. La creatividad de los haitianos, una vez más, se ha puesto al servicio de la protección de los menores. Durante una reunión de evaluación que tuvo lugar a finales de diciembre, las contrapartes haitianas confirmaron que tanto los niños como sus padres han cambiado sus hábitos de higiene y son más conscientes de cómo protegerse. Tres meses después del comienzo de la epidemia, todos nos tomamos  un respiro, pero aunque ya no es emergencia, la educación a la higiene y la prevención del cólera se ha integrado en las actividades normales del programa de protección, que sigue trabajando tanto con el gobierno como con las comunidades para prevenir la violencia, el abuso y el tráfico de niños y niñas, mientras el país, poco a poco, va recuperando la vida normal.

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Un coro de 4 millones de voces en riesgo

Fecha: 
Mié, 12/01/2011 (Todo el día)
Actualizado el 11/04/2011 a las 11:13 |
UNICEF España

Editorial de Françoise Gruloos-Ackermans, Representante de UNICEF en Haití Los niños en Haití son un coro de más de cuatro millones de voces, casi la mitad de la población total del país.

Editorial de Françoise Gruloos-Ackermans, Representante de UNICEF en Haití Los niños en Haití son un coro de más de cuatro millones de voces, casi la mitad de la población total del país. Cada una de estas voces habla de un niño cuya vida ha sido alterada para siempre por el terremoto de enero de 2010, el cólera, el huracán y los disturbios civiles que han complicado más aún la respuesta humanitaria. Este coro de voces comparte esperanzas y aspiraciones comunes y pide al unísono educación, que se ponga fin al hambre y a la malnutrición, pide protección contra amenazas físicas y emocionales, y una vida saludable con un acceso equitativo al agua potable, saneamiento, salud y medios de subsistencia. Lamentablemente, esto sigue siendo un sueño frágil para la mayoría de los niños de Haití, incluso 12 meses después del terremoto. En este país del Caribe de más de 9 millones de personas, 1 de cada 12 niños muere antes de cumplir cinco años, 1 de cada 16 nunca llega a su primer cumpleaños y 1 de cada 4 sufre desnutrición crónica que le producirá impactos irreversibles en su desarrollo cognitivo y por tanto, se reducirán sus posibilidades en el futuro. La difícil situación de las mujeres es desalentadora, con la probabilidad de morir innecesariamente en el parto en una de cada 37 ocasiones; tres cuartas partes de los partos no tienen asistencia cualificada. Estos indicadores pintaban un panorama sombrío para los niños y las mujeres, incluso antes de que el terremoto de enero 2010 enfocara la atención en este país. Pero con el brote de cólera, que ha matado a más de 3.500 personas y afectado a más de 150.000, el panorama se ha vuelto aún más complicado. UNICEF fue una de las primeras organizaciones en responder; se establecieron 72 centros y unidades de tratamiento del cólera y con el apoyo de otras organizaciones en el terreno se están distribuyendo suministros médicos, pastillas potabilizadoras de agua y jabón, entre otros suministros, mientras  se llevan a cabo campañas masivas de sensibilización para que los haitianos se protejan de la transmisión de la enfermedad. Actualmente, 380.000 niños siguen viviendo en campamentos de desplazados, enfrentándose a mayores riesgos de violencia de género, trata y abuso. Demasiados niños siguen siendo explotados como trabajadores domésticos no remunerados y privados de sus derechos más básicos. UNICEF está apoyando el fortalecimiento de la agencia de protección de los niños de Haití y de la policía para prevenir el tráfico de niños en las fronteras. Si bien el alcance del fenómeno ha sido siempre difícil de definir, se teme que el número de víctimas del tráfico de niños sea mayor desde el terremoto. Estoy orgullosa de los progresos que se han realizado hasta la fecha para ayudar a Haití a recuperarse del terremoto: 720.000 niños reciben apoyo en 2.000 escuelas, casi 100.000 niños pueden jugar e interactuar en 369 Espacios Amigos de la Infancia, se ha vacunado a casi 2 millones de niños contra enfermedades que amenazan la vida, y en el  peor momento de la emergencia, UNICEF y sus contrapartes del Grupo de Coordinación de Agua y Saneamiento proporcionaron acceso a agua limpia a 1.2 millones de personas. Y también me siento orgullosa de que hoy, gracias en parte a UNICEF y a sus contrapartes que trabajan apoyando al Gobierno de Haití, el aumento de la desnutrición  se ha evitado y se está ayudando a los niños a recuperarse del trauma del terremoto. Pero hay miedo y casi certeza de que sin un compromiso continuado y un enfoque en la creación de soluciones sostenibles, lo conseguido  hasta ahora se pueda perder, y la determinación y dedicación de los organismos internacionales y agencias nacionales y de los propios haitianos, reciban cada vez menos apoyos. He vivido en primera persona los esfuerzos dedicados de los comités nacionales de UNICEF, de los aliados internacionales y nacionales, y en particular, del personal que trabaja cada día para mejorar el acceso a los servicios, para ayudar a proteger a los niños contra la explotación. He visto las maravillas que nuestras contrapartes están consiguiendo en nuestros Espacios Amigos de la Infancia para recuperar a los niños de los traumas que han sufrido, proporcionándoles un entorno eriquecedor y protector. Y nunca ha dejado de sorprenderme la rapidez con la que hicimos posible que los niños volvieran a la escuela, empezando por la creación de 225 espacios temporales de aprendizaje a través de la distribución de más de 1.600 carpas, y poco después la construcción de 90 escuelas semi-permanentes, para que los niños pudieran ir a la escuela, muchos por primera vez, y ejercer su derecho a la educación. El éxito conseguido en favor de la infancia se lo debemos a nuestras contrapartes y a los muchos países y personas que han respondido tan generosamente al terremoto y a la epidemia de cólera Pero los niños haitianos necesitan y merecen más. Demasiados siguen viviendo al borde de la supervivencia. Demasiados permanecen atrapados en campos de desplazados, demasiadas voces siguen sin ser oídas, y demasiados niños siguen sin poder acceder a los servicios más básicos. En un país donde dos tercios de la población vive con menos de dos dólares al día, poner la equidad al frente de nuestros esfuerzos humanitarios es un reto especial, y más aún tras el terremoto. La equidad para los niños de Haití será nuestro principio rector mientras centremos  las energías en los niños, particularmente en zonas remotas, donde tienen menos  y donde los esfuerzos humanitarios tendrán un impacto más grande y duradero. Hay un dicho haitiano que siempre tengo en mente - timoun se riches (los niños son tesoros). Cada día renuevo mi esperanza en que la ola mundial de solidaridad para los niños de Haití no desaparezca, en que estos tesoros y toda una generación no se pierdan por la falta de cuidado y en proteger el futuro que los niños representan. Los niños de Haití cuentan con nuestra ayuda para vencer todas las dificultades que tienen en contra de su supervivencia y desarrollo. Se lo debemos a ellos para cumplir con nuestra promesa, y mantener esa promesa será el centro de los esfuerzos de UNICEF en Haití en 2011 y en los próximos años.

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Los jóvenes de Haití diseñan su futuro

Fecha: 
Mié, 20/10/2010 (Todo el día)
Actualizado el 11/04/2011 a las 13:38 |
UNICEF España

Por Virginia Pérez, Especialista en Protección de la Infancia. Cap Haitien - al norte del país- es uno de los rincones más bellos de Haití, su citadelle, que aún conserva intacta su belleza centenaria.

 Allí se ha celebrado el primer Foro de Juventud, donde UNICEF ha reunido a más de 150 niños y jóvenes, que durante el pasado fin de semana expresaron sus opiniones y sus deseos sobre el futuro de Haití. Y se lo han contado a los candidatos políticos a las elecciones presidenciales, que tendrán lugar el próximo 28 de noviembre. Niños y jóvenes han explicado cómo quieren que sean las escuelas del futuro, las oportunidades de trabajo que desean, los hospitales que necesitan y el gobierno que merecen. De este modo, UNICEF asegura que se respete el derecho de los niños y jóvenes a participar en las decisiones que les afecta en la vida de sus comunidades. “Es la primera vez que puedo decir lo que pienso a los adultos, a la gente del gobierno, y espero tener más oportunidades, porque tengo muchas cosas que decir”, contaba Marie-Hélène, una de las jóvenes participantes. Aún tendrán lugar tres foros más en distintas partes del país, en un programa que culminará en Puerto Príncipe con la presentación de las conclusiones y las propuestas de los niños y jóvenes del país, que tienen las ideas muy claras y están decididos a construir un futuro mejor. Estos foros, que se enmarcan dentro de la campaña electoral a la presidencia, forman parte de la iniciativa de UNICEF de asegurar que los niños y jóvenes participan en la vida social. A lo largo del próximo año, UNICEF creará espacios para que los niños participen en la reconstrucción de las escuelas; en la programación de las políticas de juventud y las políticas de trabajo; en la reconstrucción del país; y en otros muchos temas que afectan a la vida de los niños.

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