Emergencias

Huracán Matthew en Haití: tratar el cólera en medio de la nada

Fecha: 
Jue, 13/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 13/10/2016 a las 22:14 |
Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití
Siete horas en carretera, o más bien en un sendero pedregoso, hacen que una agradezca tener una espalda y un estómago bastante fuertes.
 
A lo largo del camino hacia la ciudad de Pestel, una de las áreas en las que un aumento significativo de los casos de diarrea se ha registrado en la última semana, vemos casas destruidas y árboles derribados. También podemos ver a la gente frente a lo que queda de sus casas, desamparados. Algunos todavía aturdidos, otros muy ocupados tratando de poner orden en el caos.
 
El objetivo de nuestra visita a Pestel, junto con la ONG Acted (uno de los principales aliados de UNICEF en la respuesta al cólera en la región del Grand Anse) es seguir a un equipo de respuesta rápida.
 
Estos equipos están trabajando en todas las regiones del país - incluyendo los lugares más afectados por el huracán. Ellos son parte de la estrategia del Gobierno y de UNICEF para eliminar el cólera de Haití. Su tarea consiste en investigar cada caso que se registra, y establecer un gran cordón sanitario alrededor de la familia afectada para evitar la propagación de la enfermedad.
 

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: 1 DE CADA 3 ENFERMOS DE CÓLERA ES UN NIÑO

Hace 3 semanas - en una vida antes del huracán Matthew - se puso en marcha el plan para eliminar el cólera de Haití a medio plazo. Cuenta con tres pilares: coordinación y apoyo en el proceso de toma de decisiones, acceso a la salud y la lucha contra la transmisión del cólera. UNICEF participa en estas 3 áreas y por eso nos hemos unido a los equipos de respuesta rápida que en Pestel están trabajando duro en la atención y la prevención.
 
El cólera era un problema importante antes del Matthew, y lo es aún más tras su paso. Y lo peor es que 1 de cada 3 enfermos de cólera es un niño.
 
Hubo 3 casos sospechosos entre julio y la llegada del Matthew y 9 desde entonces. Varias personas pueden haber muerto. La investigación está en marcha para confirmar si estos casos de diarrea están relacionados con el cólera, o responden a otra causa. Sin embargo - sea por el cólera o no, los niños pueden morir a causa de la diarrea. Una persona con desnutrición, en particular, un niño que aún está creciendo, no aguanta mucho tiempo una vez que se agotan sus reservas. Para los niños, el impacto es un doble desastre. Incluso si sobreviven, las consecuencias en sus capacidades físicas e intelectuales durararán para siempre. Si sobreviven...
 
De hecho, el huracán ha creado unas condiciones excepcionales para la propagación de la enfermedad. El acceso a agua potable destruido, la falta de saneamiento, el movimiento y la concentración de personas en los campamentos crean un ambiente propicio para que estalle una epidemia. El agua es una de las causas principales del contagio y desde UNICEF estamos trabajando sin descanso con el Gobierno y varios aliados para restablecer el acceso al agua potable en las zonas más afectadas.
 
"Un médico en mi comunidad repartió pastillas potibilizadoras de agua poco después del huracán", explica Noel, uno de los pacientes en el centro de tratamiento de cólera de Pestel. Sin un sistema de agua que funcione, muchas personas se ven obligadas a utilizar agua de lluvia, lo que puede ser muy peligroso. Noel perdió su casa como tantos otros.
 
Elia, la madre de una niña en la cuna vecina también sospecha que su hija enfermó a causa del agua contaminada. "¿Pero qué puedo hacer," dice. "Yo ni siquiera tengo dinero para comprar alimentos, ¿cómo puedo comprar pastillas potabilizoras?"
 
Tardó 3 horas en moto en llegar al centro con su hija. "Kay kraze, tout kraze kraze" ("Nuestra casa está destruida, totalmente destruida").
 

CÓLERA EN HAITÍ: "NO HE COMIDO DESDE EL HURACÁN"

La falta de alimentos está en la mente de todo el mundo: "No he comido desde el huracán", dice Noel. "La catástrofe destruyó todos mis cultivos."
 
El huracán Matthew coincidió con la temporada de cosecha y destruyó grandes cantidades de terreno agrícola. Los árboles frutales de chadec (pomelo local) y aguacate, que vemos desde el coche, están destrozados, caídos y rodeados de frutas en lenta descomposición. Para las familias de las zonas remotas, estas frutas eran todo lo que tenían para sobrevivir y ahora todo se ha ido.
 
"Somos un poco pesimistas", dice el doctor Philip Cedec de 50 años. Él y una enfermera son los únicos 2 miembros del personal, tanto en el centro de salud de Pestel como en el centro de tratamiento de cólera adyacente.
 
"Ya antes del huracán era difícil. Ahora será más difícil. Las personas van a pagar las consecuencias. Habrá hambre en Pestel", nos dice un preocupado doctor Cedec, que estudió en México aunque decidió regresar a Haití, a su ciudad natal, que ahora es el centro de la nada.
 

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: LOS NIÑOS NO PUEDEN VOLVER A CLASE

El doctor comenzó su educación en la escuela primaria Pestel, que está al lado del centro de salud. El huracán Matthew arrancó el techo de la escuela, inundó todo el edificio y destrozó el mobiliario. Los estudiantes tenían que volver ayer a la escuela por la reinauguración del curso escolar, pero fue imposible. Ahora buscamos una alternativa hasta que el edificio se reconstruya para que los niños no se pierda en su educación.
 
Hablando con Noel, Elia y el doctor Cedec y visitando decenas de aldeas similares a Pestel las necesidades parecen abrumadoras. Tenemos que hacer mucho más, y la única manera es comenzar ya. Para UNICEF, esto significa llevar ya agua potable y saneamiento - especialmente a los refugios de emergencia en los que muchas personas se encuentran hacinadas. También significa ayudar a que los niños vuelvan a la escuela cuanto antes.
 
Como dirían en criollo "Nap Vanse!" (¡Vamos a por ello!)
 
Post de Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití

 

Relaciones

Haití es más que Matthew

Fecha: 
Jue, 13/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 13/10/2016 a las 21:51 |
Diana Valcárcel, directora de comunicación de UNICEF Comité Español

Hace un par de días, chequeando mi Facebook, vi que una amiga mía haitiana ponía en su estado: "Por favor, a todos los medios de comunicación que estáis informando sobre Haití, os rogamos no empecéis todas vuestras crónicas con 'Haití, el país más pobre del hemisferio occidental'. Haití es mucho más que eso".

Cuánta razón tenía mi amiga Gina y cuánto le agradecí el comentario.

Dos días después, he llegado a Haití. Estamos en Les Cayes, una de las zonas más castigadas por el huracán Matthew. De camino hacia acá, hemos visto el famoso puente de la carretera principal que se desmoronó y que ha retrasado la entrega de la ayuda humanitaria. En La Digue, que es como se llama el río y sus alrededores, el huracán se ha llevado por delante prácticamente todo.

Merlin, con su hijo Betsael en brazos, nos ha enseñado el interior de su casa: puro barro y nada más. Maxo, de 32 años se situaba de pie junto a su familia en el lugar donde estaba su casa de la que no queda ni rastro. "El huracán se lo ha llevado todo". Alrededor, destrucción y lodo por todas partes. Les pregunto si tienen acceso a agua potable y me dicen que aún están esperando. En UNICEF estamos trabajando en ello con la máxima urgencia, pues nuestro empeño y nuestra lucha, junto con todas las organizaciones aquí presentes y con el gobierno, es frenar ese maldito fantasma del cólera.

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: TRABAJEMOS POR DAR SOLUCIONES A MEDIO Y LARGO PLAZO

Durante las 6 horas de camino de Puerto Príncipe a Les Cayes, he podido disfrutar de lo bello que es Haití. Sí, es posible que nunca lo hayáis oído. Es posible que solo sepáis que en Haití hay terremotos y huracanes. Haití es más que Matthew, más que el terremoto de 2010 y conviene que también se hable de ello.

Como comunicadora de UNICEF doy muchas vueltas a cómo trasladar tantas situaciones complejas en las que se ven envueltos los niños en el mundo. Me pongo en vuestro lugar mientras veo las noticias y pienso que debéis estar muy cansados de oír tantos dramas. Yo a veces también. Me pesa el sufrimiento de los niños y me siento impotente. Pero yo tengo la fortuna (aunque a algunos os parezca duro) de estar sobre el terreno, hablar con la gente, jugar con los niños aunque sea entre los escombros y eso da una perspectiva totalmente diferente

"¿Otra vez Haití?" Comentaba la gente estos días en España. "Qué horror, no levantan cabeza". Pues sí, señores, no levantan cabeza porque hay lugares del mundo en los que la naturaleza se pone muy furiosa y porque existe un profundo problema de desigualdad. No es "otra vez Haití", es "trabajemos por dar soluciones a medio y largo plazo". Acabemos con las estructuras férreas de inequidad que hay en tantos países.

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: llegamos al último niño

Entretanto, hay cosas tremendamente urgentes como parar el cólera, reconstruir las escuelas y proteger a los niños. En UNICEF estamos sobre el terreno priorizando el acceso al agua potable y saneamiento y poniendo en marcha nuestros mecanismos de protección. Aunque parezca increíble, las emergencias son un caldo de cultivo para los abusos o el tráfico infantil. 

A pesar del cansancio que puedan sentir algunas personas y los aprietos económicos de tantas familias, la sociedad española (donantes particulares, empresas y administraciones públicas) se están volcando con el pueblo haitiano y con UNICEF, porque sabe que llegamos al último niño en necesidad.

HURACÁN MATTHEW EN HAITÍ: DEDICADOS EN CUERPO Y ALMA A ESTE PAÍS

Llevamos 8 días dedicados en cuerpo y alma a Haití y no dejaremos de hacerlo. Porque queremos que el mundo sepa que, además de Matthew y otros fenómenos naturales, Haití es una belleza de país, es exportador de textiles y de mangos, tiene una tradición musical espectacular y su gente es encantadora. El día que lo visitéis querréis volver muchas veces. Yo estuve por primera vez tras el terremoto de 2010 y he regresado 5 veces más. Y me consta que no soy la única. 

Haití es más, mucho más. 

Si quieres apoyarnos en esta emergencia, infórmate de lo que estamos haciendo, síguenos en redes sociales y si puedes, haz un donativo para ayudar a los niños y familias damnificados por el huracán Matthew.

Apoyemos con nuestro pequeño granito de arena para que se descubra la otra cara de Haití. También puedes enviar un SMS con la palabra UNICEF al 38080. Estarás enviando 4 euros de ayuda a Haití. Aquí, es mucho.

Post por Diana Valcárcel, directora de comunicación de UNICEF Comité Español
Relaciones

Alepo: yo también me ofrezco como escudo humano

Fecha: 
Vie, 07/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 13/10/2016 a las 13:51 |
Belén Barbero, responsable de contenidos de UNICEF Comité Español
Genocidio de Rwanda, abril de 1994: 800.000 personas asesinadas en solo 5 meses. “Uno de los episodios  más aberrantes de la historia reciente”.

 

Genocidio de Srebrenica, guerra de Bosnia, julio de 1995: 8.000 personas asesinadas. “La matanza más grave cometida en suelo europeo desde la II Guerra Mundial”.

 
Alepo, noviembre de 2016: 275.000 personas asesinadas. “Una posibilidad que tristemente fuimos capaces de reconocer y no fuimos capaces de parar”. ¿O sí?
 
Afortunadamente todavía estamos a tiempo
 
Ayer por la noche los nombres de estos tres lugares (Rwanda, Srebrenica y Alepo) se unieron en una misma frase: “La ONU advierte de que Alepo puede convertirse en otra Srebrenica o Rwanda”.
 
Me quedé paralizada frente al televisor cuando vi pasar el titular a modo de teletipo durante la emisión de las noticias. Desde que el pasado 22 de septiembre se intensificó la ofensiva sobre Alepo, y hablamos con nuestros compañeros de UNICEF en Damasco, fuimos conscientes de que nos estábamos aproximando a uno de los peores momentos de la guerra de Siria.
 

CRISIS EN SIRIA: ENTRAMOS EN UNO DE LOS PEORES MOMENTOS DE LA GUERRA

Desde ese fatídico jueves, 189 ataques aéreos han caído sobre el este de Alepo, y sobre los miles de niños y niñas que aún sobreviven entre sus  ruinas. Una ofensiva sin precedentes, según los principales diarios. “Debemos parar esta masacre, esta carnicería”, “Alepo asediada, rota, sin rendirse, muriendo de pie”, decía el filósofo Henry Levy ayer.
 
A veces la memoria es frágil o simplemente quiere olvidar, quizá para no recordar lo que somos capaces de llegar a hacer. Afortunadamente ya no es necesario irse a la hemeroteca para refrescarla de manera instantánea, basta con meter en el buscador de internet las palabras Srebrenica o Rwanda. Las terribles imágenes de fosas comunes y cuerpos sin vida de niños, mujeres y hombres inocentes despiertan nuestros cerebros y corazones dormidos ante tanta barbarie. ¡¡¡No podemos permitir algo así una vez más!!!   
 
Todos piden, pedimos, lo mismo: hay que parar esta masacre. Esto no puede continuar. Pero nadie sabe qué hacer ni cómo hacerlo. Las grandes potencias no se ponen de acuerdo. Staffan de Mistura, el tercer enviado especial de la ONU a Siria desde que comenzó esta maldita guerra, se dirige en sus últimas declaraciones a los rebeldes del Frente Fatah Al Sham. Les pide que abandonen sus posiciones en el este de la ciudad. La ONU calcula que hay unos 900 hombres de este grupo en Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria
 

CRISIS EN SIRIA: ¡HAY QUE PARAR ESTA MASACRE!

Pero Mistura no se ha limitado a pedirles que se vayan. Este italiano de 69 años, máximo representante de la ONU en Siria, se ha ofrecido personalmente como escudo humano para acompañar físicamente a los milicianos fuera de Alepo, de forma que sus habitantes puedan seguir adelante con sus vidas. Es un gesto que le honra; puede parecer inocente, puede sonar desesperado, pero demuestra que todavía somos capaces de ponernos en el lugar del otro y de hacer lo que está en nuestra mano, por descabellado que parezca, para parar esta tragedia.
 
En estos momentos 275.000 personas sobreviven en el este de Alepo, muchas de ellas niños y niñas, los más vulnerables y los que más están sufriendo esta terrible y cruenta guerra. Y yo me pregunto: ¿habrá 275.000 personas en el mundo dispuestas a hacer de escudos humanos para salvar sus vidas? Si Mistura puede hacerlo, quizá nosotros también. De partida es una locura, lo sé. Del mismo tamaño o más que lanzar misiles antibúnker o bombas de racimo contra la población civil. Pero... ¿será suficiente? ¿Valdrán más nuestras vidas o la de Mistura ante sus ojos? Ante los míos, no hay duda: nuestras vidas no valen más que las de los miles de niños inocentes que están siendo bombardeados cada día. Pero aun así, merece la pena el intento.
 
Post de Belén Barbero, responsable de contenidos de UNICEF Comité Español
 

 

Relaciones

Crisis en Siria: Judy se enfrenta al reto de ir al colegio en Alepo

Fecha: 
Mié, 05/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 06/10/2016 a las 10:50 |
Rasha, comunicación UNICEF Siria

La semana pasada, un nuevo curso escolar comenzó en parte de Siria

Para Judy, una niña de 9 años que vive en el casco antiguo de la zona este de Alepo, ir a la escuela es todo un reto. 

Los colegios permanecían cerrados desde que la violencia se intensificó en el este de Alepo en las últimas semanas. 

Desde que comenzó el conflicto, el colegio de Judy se ha visto afectado por la violencia y ha sido bombardeado varias veces.

Las casas de la zona quedaron destrozadas pero, cada mañana, Judy caminaba por los escombros junto a sus compañeros. 

Desde hace unos días, Judy y otros niños del este de Alepo han podido regresar a clase. 

"Voy al colegio todos los días menos cuando se oyen los aviones", explica. 

CRISIS EN SIRIA: "ME GUSTARÍA TENER MÁS ELECTRICIDAD PARA PODER VER LOS DIBUJOS"

Cuando conocimos a Judy la semana pasada, su deseo era que se desbloquease la carretera que permanecía cerrada. "Quiero que se abra pronto para ir a ver a mi hermano, que vive en otra ciudad y se acaba de casar. Ni si quiera he podido conocer a su mujer", dice Judy. 

Desde entonces, la carretera no se ha abierto y los bombardeos han continuado. 

No hay electricidad en la mayor parte de Alepo. Algunas zonas están más afectadas que otras, pero en el este de Alepo, donde vive Judy, los cortes de electricidad son frecuentes y prolongados, sobre todo debido a la escasez de combustible. "Me gustaría tener más electricidad para poder ver los dibujos en la tele", dice Judy. 

En Siria1 de cada 4 colegios no funciona. Además, desde el inicio de la crisis en 2011, las escuelas han sido atacadas más de 4.000 veces. Más de 2 millones de niños no van a clase y otros 400.000 están en riesgo de dejar de ir. Las escuelas y los patios ya no son lugares seguros para los niños debido a la intensificación de los enfrentamientos, los desplazamientos y los problemas financieros

Post por Rasha, comunicación UNICEF Siria

Relaciones

Huracán Matthew: la noche antes

Fecha: 
Lun, 03/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 04/10/2016 a las 22:29 |
Post de Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití

Es en una situación de emergencia cuando una se da cuenta de lo realmente global y especializado que es el trabajo de UNICEF.

Durante las últimas 48 horas esperando la llegada del huracán Matthew he recibido correos electrónicos y llamadas de compañeros en la sede, en las oficinas regionales y en Ginebra. Todos ellos están preparados para apoyar a los niños de Haití, ahora y tras el paso del huracán. Te das cuenta de que somos como una familia gigante con ramas en todo el mundo, que busca dar sombra y frutos a los niños que lo necesitan.

De hecho, la espera por el huracán Matthew continúa. Su progreso se ha ralentizado, y ahora se espera que el impacto total sobre Haití se sienta mañana por la noche. Por el momento, en Puerto Príncipe la calma reina literalmente antes de la tormenta.

Es un tanto surrealista ver a los niños jugar al fútbol y a la gente ir a lo suyo como de costumbre, mientras que las noticias en las redes y en Internet dibujan escenarios apocalípticos para mañana y los días posteriores. ¿Te imaginas ver a un camión que acelera en dirección a un mercado lleno de gente? Así, más o menos, es observar cómo se desarrolla la situación mientras Matthew se abre camino hacia Haití.

Los rumores sobre el impacto ya han aflorado. Van desde los relatos de supuestos testigos sobre la "destrucción total de Les Cayes y Jeremy" a las actualizaciones más moderadas sobre el viento y las fuertes lluvias. Todo se puede encontrar en Twitter.

Según nuestros aliados sobre el terreno, y con la información recibida de la Unidad de Protección Civil del Gobierno, no se ha producido ningún daño importante hasta el momento. Eso sí, la situación se monitoriza de cerca, con el fin de garantizar que se pueda actuar de inmediato y responder a las necesidades que surjan.

HURACÁN MATTHEW: PRIMERA VÍCTIMA MORTAL 

Un pescador murió esta mañana. A pesar de las advertencias, salió para alimentar a su familia y no regresó del tempestuoso mar.

El Gobierno ha abierto 234 refugios de emergencia en todo el país para dar cobijo a quienes podrían perder lo poco que poseen. Y desde UNICEF hemos preposicionado suministros que les proporcionen lo básico.

Desde hoy todas las escuelas están cerradas, al igual que el aeropuerto. Hasta el miércoles Haití está bloqueado, aislado del mundo. Por eso, en la oficina de UNICEF en Haití se ha puesto en marcha un equipo de gestión de crisis que operará durante los próximos días, sin importar las circunstancias.

Vamos a tratar de garantizar un flujo continuo de información a los compañeros de UNICEF en todo el mundo y a los medios de comunicación. También hemos preparado el despliegue de personal sobre el terreno una vez que Matthew haya pasado y vuelvan a a abrirse las carreteras.

Tenemos dos camiones preparados con suministros de emergencia y el miércoles tres compañeros tienen previsto viajar a las zonas más afectadas a lo largo de la costa en dirección a Jeremy, que se encuentra en el extremo oeste de Haití. Junto al personal de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), harán una evaluación rápida de las necesidades para averiguar cuántos niños están afectados y cuáles son sus necesidades primarias.

Por favor, mantened a los niños de Haití en vuestros pensamientos. Sus familias tienen el valor para protegerlos, y tenemos que hacer todo lo posible para apoyarlos.

Gracias mesi anpil (gracias en criollo haitiano) 

Post de Cornelia Walther, directora de Comunicación de UNICEF Haití

Relaciones

Huracán Matthew: en máxima alerta

Fecha: 
Lun, 03/10/2016 (Todo el día)
Actualizado el 04/10/2016 a las 13:17 |
Cornelia Walther, directora de comunicación de UNICEF Haití

Ahora mismo me encuentro en Puerto Príncipe, Haití, esperando. Igual que 10 millones de niños, mujeres y hombres. El huracán Matthew se dirige hacia nosotros y no pinta muy bien. Es uno de los huracanes más fuertes en la historia reciente del Atlántico. Y parece que va a aterrizar con toda su fuerza en el sur de Haití.

Presiento que vamos a necesitar una respuesta enorme.

Haití no se merece esto, sobre todo después de todo el trabajo de reconstrucción tras el devastador terremoto de 2010.

En un país donde menos de 1 de cada 5 personas en las zonas rurales tienen acceso a saneamiento mejorado y donde alrededor del 40% bebe de fuentes de agua desprotegidas, se teme que el huracán empeore un panorama ya de por sí oscuro para los niños.

HURACÁN MATTHEW: ¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO DESDE UNICEF?

En los últimos días, desde UNICEF hemos estado trabajando frenéticamente, codo con codo con el Gobierno y la comunidad humanitaria, para preparar el país frente al huracán Matthew:

  • Hemos recorrido las calles para pedir a la población que preparen material de emergencia, protejan sus casas y difundan el mensaje.
  • Hemos preparado suministros esenciales para distribuir a 10.000 personas si fuera necesario.
  • El agua potable está lo primero en la lista de prioridades. Hemos distribuido bidones de agua y pastillas potabilizadoras a diferentes regiones del país.

Hace 50 años, el 29 de septiembre de 1966, el huracán Inés golpeó Haití. Como Matthew, se trataba de un huracán de categoría 4 con vientos de hasta 250 kilómetros por hora. Inés dejó cerca de 1.000 muertosmiles de heridos y más de 60.000 personas sin hogar. Entonces los daños ascendieron a 20 millones de dólares. Esta vez podría ser peor.

HURACÁN MATTHEW: EL 60% DE LOS HAITIANOS VIVEN CON MENOS DE 1,25 DÓLARES DIARIOS

El 60% de la población en Haití vive con menos de 1,25 dólares al día. Muchos niños y sus familias están viviendo en casas que apenas pueden soportar las fuertes lluvias. Mientras escucho cómo el viento se intensifica fuera, mis pensamientos están con esas familias que sienten cómo tiemblan sus paredes

Es triste escribir esto mientras nos dirigimos a una situación que podría causar sufrimiento a miles de niños y no podemos hacer nada para evitarlo. Lo único que podemos hacer es estar preparados para responder una vez conozcamos el nivel de devastación que causará la tormenta

Si quieres, tú puedes ayudarnos a preparanos frente al huracán Matthew y otras catástrofes naturales.

Post por Cornelia Walther, directora de comunicación de UNICEF Haití

Relaciones

Día Internacional de la No Violencia: Alepo, la ciudad que nunca conoceré

Fecha: 
Vie, 30/09/2016 (Todo el día)
Actualizado el 02/10/2016 a las 22:18 |
Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

En el año 2010 tuve la suerte de conocer un país del que, lamentablemente, no puedo evitar acordarme en el Día Internacional de la No Violencia. Su cultura, su patrimonio, su gente... Cada momento que viví durante mis vacaciones en Siria me cautivó por completo. 

Fue un viaje de apenas una semana, así que no me dio tiempo a ver todo lo que me hubiera gustado. Pero no me importaba, porque sabía que algún día volvería y podría visitar los lugares que me faltaban.

Alepo fue uno de esos sitios que se me quedó en el tintero. Había oído que su casco antiguo era como una pequeña maqueta del mundo, por todas las culturas que han convivido allí durante siglos. Sonaba tan interesante, que decidí dejarlo para mi vuelta y así poder disfrutarlo con tiempo.

Pero ahora ya es demasiado tarde.

CRISIS EN SIRIA: MÁS DE 5 AÑOS DE SUFRIMIENTO PARA MILLONES DE PERSONAS

Tan solo unos meses después de mi viaje, la paz comenzó a resquebrajarse en Siria. Hoy, este país ha pasado a ser uno de los lugares más violentos y sangrientos del planeta. Un conflicto que dura más de 5 años está destrozando su patrimonio, su cultura pero, sobre todo, la vida de millones de personas.

En los últimos meses, la peor de las batallas se está librando en Alepo. Los bombardeos irrumpen casi a diario en la vida de su población. Los últimos ataques han dejado más de 300 niños muertos o heridos en menos de una semana.

Ni si quiera los hospitales y las escuelas son lugares seguros porque el derecho internacional humanitario parece papel mojado para las partes en conflicto. Mientras tanto, miles de vidas de personas inocentes penden de un hilo. 

CRISIS EN SIRIA: UNA CIUDAD AGUJEREADA POR DENTRO Y POR FUERA

Cada vez que un drone sobrevuela lo que queda de la ciudad y el vídeo llega a las redes sociales, me doy cuenta de que el Alepo que podía haber visitado hace 6 años, no solo es la ciudad que ya nunca conoceré.

  • Alepo es una ciudad agujereada por dentro y por fuera. Más de 250.000 personas tienen que beber agua contaminada porque los ataques aéreos están acabando con la red de agua y solo quedan 30 médicos para toda una población que sufre los estragos de la guerra.
  • Alepo es un infierno para miles de niños y familias, muchos de ellos atrapados durante meses en sus barrios del este de la ciudad. Los enfrentamientos no les dejan salir, como tampoco dejan entrar la ayuda humanitaria que tanto necesitan.
  • Alepo es un fracaso de la comunidad internacional que tiene que remediar cuanto antes. 

CRISIS EN SIRIA: HAY QUE SEGUIR CREYENDO QUE ESTA GUERRA ACABARÁ ALGÚN DÍA

¿Servirá el Día Internacional de la No Violencia para que los líderes mundiales den un primer paso hacia la paz en Siria? Es probable es que no. Pero sí puede servir para que todos alcemos una vez más la voz y digamos: "¡Basta!". Las personas inocentes, los niños inocentes, no pueden seguir muriendo.

Aunque ya no pueda conocer el Alepo de hace unos años, estoy segura de que podré conocer la ciudad que el pueblo sirio va a reconstruir; que volveré dentro de poco y veré cómo los niños consiguen superar los traumas del horror que les ha tocado venir.

En el Día de la No Violencia, hay que seguir creyendo que esta terrible guerra acabará algún día.

Post por Lara Aparicio, storyteller de UNICEF Comité Español

Relaciones

Nigeria: ¿qué será lo próximo para los niños?

Fecha: 
Jue, 29/09/2016 (Todo el día)
Actualizado el 30/09/2016 a las 16:24 |
Jean Gough, representante de UNICEF en Nigeria

Ajija está lo más débil que una persona viva puede estar. Esta pequeña de 4 años debería estar jugando con sus amigos en Nigeria, pero apenas puede mantenerse en pie. El diagnóstico del médico no sorprende: tiene desnutrición grave.

"Me siento impotente porque no puedo hacer nada. Los últimos 2 años han sido muy duros, con muy poca comida y muchas enfermedades", me cuenta desesperada su madre, Halima. 

Estoy en Gwoza, un lugar remoto del Estado de Borno, en la frontera del noreste de Nigeria con Camerún. La improvisada clínica está llena de madres que traen a sus hijos para que sean tratados por desnutrición

VIOLENCIA EN NIGERIA: MÁS DE 3 AÑOS DE CONFLICTO DEJAN 250.000 NIÑOS CON DESNUTRICIÓN

Lamentablemente, Ajija no es la única. A medida que la ayuda humanitaria va accediendo al noreste de Nigeria, se revela el verdadero impacto de esta crisis. En Borno hay alrededor de 250.000 niños que sufren desnutrición aguda grave. Son las consecuencias de más de 3 años de violencia que ha devastado esta zona.

Cultivar la tierrair al mercado o conseguir agua potable se han convertido en actividades muy peligrosas y las familias, especialmente los niños, no tienen lo esencial para vivir. Imaginemos cuál será el destino del millón de niños a los que todavía no se ha podido llevar ayuda. 

Esta tragedia de los niños de Nigeria se colocó en el mapa en abril del año 2014, cuando más de 270 niñas fueron secuestradas por Boko Haram en una escuela de Chibok. Tampoco fueron las únicas. Desde 2009, al menos 4.000 niñosniñas y mujeres jóvenes (de 18 a 24 años) han sido raptadas en los estados de Nigeria más afectados. Además, alrededor de 7.000 niñas y mujeres han sufrido violencia sexual

Ahora, los niños de Borno vuelven a ser noticia. En esta ocasión, por estar sufriendo una crisis de falta de alimentos y desnutrición sin precedentes. Pero no podemos depender del intermitente interés del mundo para pedir apoyo. No podemos esperar que ocurra otra tragedia. El trabajo continúa, con los pocos medios disponibles y a pesar de los ataques a los convoyes humanitarios

NIGERIA: SE TRATA DE SALVAR VIDAS

Nigeria: ¿qué será lo próximo para los niños?La madre de Ajija le ayuda a comer el alimento terapéutico. En primer lugar, se trata de salvar la vida de los niños a los que podemos llegar, muchos de los cuales han sido obligados a huir de sus casas. Un simple curso de 8 semanas sobre el uso de alimento terapéutico puede ayudar a los niños a recuperarse de la desnutrición aguda grave. Pero esto solo funciona si también tienen acceso a servicios sanitarios básicosagua potable y saneamiento pata evitar enfermedades que se pueden prevenir y tratar y que suponen la diferencia entre la vida y la muerte para estos niños. 

Para conseguirlo, debemos continuar rehabilitando las clínicas de salud locales, ya que el 60% de ellas están parcial o completamente destruidas en el Estado de Borno. Debemos continuar formando a los trabajadores de la salud y proporcionando suministros médicos, incluyendo el alimento terapéutico. Al mismo tiempo, a través de una red de voluntarios comunitarios, con los contactos y conocimientos de la zona, debemos identificar y tratar los casos de desnutrición infantil.

Ha habido algunos progresos. Este año, unos 75.000 niños han sido tratados contra la desnutrición infantil. Desde abril, se han doblado las consultas, llegando hasta las 500.000, lo que implica que cada vez más niños están siendo controlados y tratados de forma rutinaria. Pero nadie podía prever la verdadera escala de esta crisis. 

VIOLENCIA EN NIGERIA: LOS NIÑOS se tienen que recuperar de los HORRORES vividos

Mientras luchamos para salvar vidas, también tenemos que ayudar a los niños a recuperarse mentalmente de los horrores que han tenido que vivir. Queremos que vuelvan a tener algo de normalidad a través del juego, el aprendizaje seguro y el apoyo psicosocial que puede ayudarlos a recuperar sus infancias. 

Los niños y sus familias piden muy poco. Solo quieren acceso a centros de salud donde puedan encontrar médicos y medicinas. Quieren ir al colegio y encontrar profesorespupitreslibros y lápices. Y quieren fuentes de agua potable.

Desde Gwoza a Maiduguri, desde Puerto Hartcourt hasta Lagos, el recurso más valioso que tiene Nigeria son sus niños. Salvar y proteger este recurso requiere compromiso y apoyo continuo. Solo así podremos proporcionar los servicios esenciales y la normalidad que estos niños y sus familias necesitan para reconstruir sus vidas

Post por Jean Gough, representante de UNICEF en Nigeria

Relaciones

Yemen: riesgo de crisis sanitaria en la capital del país

Fecha: 
Lun, 29/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 30/08/2016 a las 11:04 |
Mohammed Al-Asaadi

Cuando el conflicto en Yemen se intensificó en marzo de 2015, los daños en las infraestructuras provocaron un corte de electricidad en una planta de tratamiento de aguas residuales; que convertía en abono los desechos humanos inofensivos para la fertilización de las tierras agrícolas.

La producción se paralizó y las aguas residuales comenzaron a fluir a través de Bani Al-Hareth, un distrito al norte de Saná, capital de Yemen. Un fuerte hedor se extendió por toda la zona y se formó un pantano lleno de moscas que empeoró la situación.

Abdo Ali Tammah vive en la zona y nos cuenta que la desagradable apariencia y el olor de las aguas residuales añadían más miseria a la ya provocada por el conflicto.

''No teníamos dónde ir. Había demasiadas moscas e insectos atraídos por la aguas residuales sin tratar'', cuenta Tammah. ''Nuestros cultivos no se salvaron, perdimos las cosechas'', agrega.

YEMEN: LOS NIÑOS ESTÁN en RIESGO

La situación tenía potencial para agravar los efectos del conflicto, además de convertirse en una crisis de salud pública. La falta de acceso a servicios de agua potable y saneamiento; sumado a prácticas de higiene insuficientes, mata y enferma a miles de niños en todo el mundo cada día, conduce al empobrecimiento y brinda menores oportunidades para otros miles.

La zona norte de Saná depende de esta planta de aguas residuales que elimina de manera segura los desechos humanos. Inicialmente fue construida para satisfacer a 500.000 personas, pero ahora se encarga de los residuos de 1,5 millones de personas debido al aumento de la población.

''Hay riesgo de enfermedades y estoy preocupado por nuestros hijos a causa de la deficiente situación de saneamiento e higiene creada por este flujo de residuos'', explica Tammah.

''Las aguas residuales sin tratar fluyen por el distrito de Bani Al- Hareth y está poniendo en riesgo a los locales. El cultivo de verduras -berenjenas, patatas, lechuga y otros- está siendo vendido y consumido por las personas que viven en Saná y sus alrededores, lo que supone una gran amenaza para su salud y nuestro medio ambiente'', explica Abdulwahab Salah, el Director Adjunto en la planta de tratamiento de aguas residuales.

Las autoridades locales y los residentes de Bani Al-Hareth, como el señor Tammah, no tienen opciones -no hay electricidad, ni tampoco combustible para poner en funcionamiento los generadores que procesan las aguas residuales.

yemen: evitar una crisis sanitaria en SANÁ

En situaciones de emergencia como la de Yemen, el agua potable y el saneamiento son unas de las prioridades a la hora de intervenir. Si no se provee de servicios adecuados de agua y saneamiento a los niños y familias afectadas, las enfermedades y la muerte continuarán. Esta es la realidad en todo tipo de emergencias, desde desastres naturales a conflictos causados por diferentes factores.

Yemen: evitar una crisis sanitaria en la capital del paísLa planta de tratamiento de aguas residuales en el norte de Saná, capital de Yemen En julio de 2015, UNICEF intervino proporcionado combustible para poner en marcha la planta de tratamiento de aguas residuales y así poder desinfectar la zona. Se suministraron más de un millón de litros de combustible, lo que permitió a las autoridades reactivar la planta desde agosto de 2015.

Esto supuso un gran alivio para el señor Tammah y otros vecinos de Bani Al-Hareth, así como para otras personas expuestas al peligro que esto suponía para su salud.

''Hemos vuelto a tener una vida normal, ahora estamos a salvo'', dijo Tammah.

Las autoridades locales de la Corporación de Agua y Saneamiento cuentan que el apoyo proporcionado por UNICEF para poner en marcha la planta les ayudó a prevenir el brote de enfermedades.

Sin embargo, el suministro de combustible, que depende de la financiación de los donantes, no es sostenible.

En Yemen, más de 19 millones de personas están en extrema necesidad de acceso seguro y regular a los servicios de agua potable, saneamiento e higiene

Un post de Mohammed Al-Asaadi

Relaciones

Ayuda refugiados: Zahra en el espejo

Fecha: 
Mié, 24/08/2016 (Todo el día)
Actualizado el 24/08/2016 a las 22:17 |
Post de Jadranka Milanovic, UNICEF Serbia

Viajó miles de kilómetros y vivió durante meses en distintos campos de refugiados de Turquía y Grecia.

Ahora cuenta los últimos días que le quedan en un campo improvisado situado en la frontera entre Serbia y Hungría. Si su familia y ella tienen suerte, en pocos días podrán estar en un nuevo campamento situado en el camino que les llevará hacia Europa Occidental, quizás en algún lugar entre Szeged y Budapest.

Zahra Inajati tiene 4 años y es de Afganistán. La única vida que recuerda es la que ha vivido desplazándose entre los diferentes campos de refugiados.

Nunca ha podido tener el pelo largo. Las condiciones en las que vivía eran precarias y a menudo tenía que dormir en el suelo, lo que significaba sol, lluvia y piojos cada día. Es por eso que Zahra nunca ha podido dejarlo crecer y su aspecto parece el de un niño.

Pero Zahra es una niña. A la pequeña le gusta mirarse al espejo y a veces posa apoyando la cabeza en su hombro y se guiña un ojo a ella misma. Cerca de uno de los espejos del campo hay un grifo que deja correr el agua por un pequeño canal que lleva hasta un bosque cercano. El canal está lleno de agua sucia y restos de jabón que nadie se atreve a limpiar. El jabón y el agua hacen espuma y se forman arcoíris a través de los reflejos de la luz.

Zahra no mira el arcoíris, ella se observa en el espejo y a menudo fija su mirada en las puertas situadas en las vallas del campo donde policías húngaros permiten, esporádicamente, el paso a pequeños grupos de refugiados y migrantes para poder llegar hasta Hungría.

Cerca del grifo hay una ducha improvisada. Hay cuatro mantas que cubren las ramas del suelo y dan una cierta sensación de privacidad. Las mantas están sucias, mojadas y llenas de barro.

Ayuda refugiados: La única vida que recuerda es entre campamentos

Zahra acaba de salir de la ducha junto a su madre, mientras su pelo corto se seca con el sol. Ha vuelto a vestirse con la misma ropa que llevaba puesta antes de ducharse, pero eso no parece importarle, ni siquiera piensa en poder usar una ropa diferente. Esto no es lo más importante para ella, lo más importante es la puerta que se ubica en la valla del campo de refugiados donde vive.

Los rayos de sol han secado la tierra humedecida por la lluvia de la noche anterior, pero sigue habiendo barro y resulta difícil no quedarse atrapado en él. En otras zonas aparecen grietas mientras la tierra se va secando poco a poco.

Un todoterreno blanco recorre el camino que lleva hasta el campo donde está Zahra. Puede oírse el sonido del motor y las llantas rozando contra la carretera convertida en un barrizal. De un modo u otro el coche logra avanzar, dejando atrás las huellas de los neumáticos y guiándose por las marcas que ha dejado un tractor hasta llegar al campo.

El todoterreno viene cargado de comida y productos de higiene. Los trabajadores humanitarios se encargan de distribuir cada paquete. La gratitud se expresa de diferentes maneras: algunos agachan la cabeza, otros dan un apretón de manos o se las llevan al corazón. Las miradas y los gestos hablan por sí solos, mucho más de lo que cualquier traductor podría hacer.

Hasta que no se descargan todas las cajas del coche, los niños esperan pacientes frente a él. Están acostumbrados a hacer eso. La vida en campos de refugiados les ha enseñado a esperar. Las cajas están repletas de suministros proporcionados por UNICEF. Hay camisetas nuevas y limpias dentro de su envoltorio.

Un hombre con barba de mediana edad ayuda a los niños. Se acerca a Zahra y le da una camiseta negra. Ella la acepta, mientras posa su mira en la camiseta roja que el hombre tiene en su otra mano. Es una niña después de todo. El hombre  lo entiende y le entrega la camiseta roja que Zahra realmente quería.

Un post de Jadranka Milanovic, Responsable de Comunicación en UNICEF Serbia

Relaciones