UNICEF Y SAVE THE CHILDREN: ES CLAVE UNA ACCIÓN URGENTE PARA ABORDAR EL TRABAJO INFANTIL CAUSADO POR LA CRISIS SIRIA

Amman | Actualizado el 02/07/2015 a las 11:20 | emergencias

El conflicto y la crisis humanitaria en Siria están provocando un aumento cada vez mayor de los niños que son explotados en el mercado laboral, según un nuevo informe lanzado por Save the Children y UNICEF, que manifiesta que se debería hacer mucho más para revertir esta tendencia. 

El informe muestra que en Siria, los niños contribuyen al ingreso familiar en más de tres cuartas partes de los hogares encuestados. En Jordania, cerca de la mitad del total de los niños sirios refugiados son actualmente el sustento de la familia en los hogares encuestados, individual o conjuntamente con otros miembros de la unidad familiar. Según se informa, niños de hasta seis años trabajan en algunas zonas de Líbano.

De todos los niños que trabajan, los más vulnerables son aquellos involucrados en  conflictos armados, explotación sexual y actividades ilícitas que incluyen la mendicidad organizada y el tráfico de niños.

“La crisis de Siria ha reducido dramáticamente las oportunidades de sustento de las familias y ha empobrecido millones de hogares en la región, provocando que el trabajo infantil alcance niveles críticos”, dice Roger Hearn, Director Regional de Save the Children en Oriente Medio y Eurasia.

“Conforme aumenta la desesperación en las familias, los niños trabajan básicamente para sobrevivir. Se están convirtiendo en los principales actores económicos, tanto en Siria como en los países vecinos”.

El informe muestra que un número creciente de niños están empleados en condiciones de trabajo dañinas, en riesgo de sufrir daños graves para su salud y bienestar.

“El trabajo infantil obstaculiza el crecimiento de los niños y su desarrollo ya que trabajan durante largas horas con escaso sueldo, frecuentemente en ambientes extremadamente peligrosos y no saludables”, dice Peter Salama, director regional de UNICEF en Oriente Medio y África del Norte.

“El transporte de cargas pesadas, la exposición a pesticidas y químicos tóxicos o trabajar  durante largas horas, son solo algunos de los trabajos peligrosos que los niños afrontan en la región”.

Según el informe, tres de cada cuatro niños que trabajan, encuestados en el campo de refugiados de Za’atari en Jordania, han informado sobre problemas de salud en el trabajo. Otro 22% de los niños informalmente empleados en el sector agrícola resultaron heridos mientras trabajaban en Mafraq y el Valle Jordano.

Además, los niños que trabajan son más propensos a abandonar la escuela – lo que se suma al temor de una “generación perdida” de niños sirios.

UNICEF y Save the Children hacen un llamamiento a sus aliados en la iniciativa No Lost Generation, a la extensa comunidad internacional, a los gobiernos anfitriones y a la sociedad civil para que tomen una serie de medidas para abordar el trabajo infantil en Siria y en los países afectados por la crisis humanitaria.

Mejorar el acceso a los medios de vida incluyendo la disponibilidad de más financiación para actividades de generación de ingresos

Proporcionar educación segura y de calidad para todos los niños afectados por la crisis

Priorizar la erradicación de las peores formas de trabajo infantil

Invertir en el fortalecimiento de los sistemas y servicios de protección de la infancia nacionales y comunitarios

“Los niños de Siria están pagando un precio alto por el fracaso mundial para poner fin al conflicto”, concluye el informe.

Contacto: 

Simon Ingram, singram@unicef.org, +962-79-590-4740

Juliette Touma, jtouma@unicef.org, +962-79-867-4628

Belén de Vicente, UNICEF Comité Español, 609 16 00 51 / 91 378 95 55, comunicacion@unicef.es

Información adicional: 

Nota para la redacción

Con la iniciativa ‘No Lost Generation’ lanzada en 2013, UNICEF, Save the Children y otros aliados situaron las iniciativas de protección de la infancia y la educación en el centro de la respuesta humanitaria a la crisis de Siria, con el compromiso de revertir la tendencia de una “generación perdida”. El trabajo infantil representa uno de los desafíos clave para el cumplimiento de ese compromiso.

Se estima que dos millones de niños viven fuera de Siria como refugiados.

Siria era un país de ingreso medio antes de la guerra. La economía del país proporcionaba una vida decente a la mayoría de la población, casi todos los niños en Siria iban a la escuela y los índices de alfabetización superaban el 90%.

Tras cinco años de conflicto, el país está acorralado por la indigencia y la miseria, con cuatro de cada cinco personas en Siria viviendo en la pobreza y 7,6 millones de desplazados internos en 2014.

Los índices de desempleo subieron de 14,9% en 2011 a 57,7% a finales de 2014.

Se estima que 64,7% de la población siria vivía en extrema pobreza en 2014, incapaces de satisfacer las necesidades alimentarias y no alimentarias básicas.

Los países vecinos también están sufriendo las consecuencias terribles de esta crisis humanitaria, con 4 millones de refugiados.

 

Lugar: 
Amman